
Tu imagen, que me aguarda a diarioen cada pensamiento que me arrancas,
se me hace intolerable en presencia de los otros,
y en la ausencia, te tengo tan presente que me cansas.
Me cuesta tanto no amarte, que desisto.
Y mientras la tarde calla,
llega la noche y me habla,
y adquiere importancia el tacto,
la luz, la sombra, la almohada
y te apareces de nuevo
y me acaricias la espalda
y cuando abro los ojos, el alba me da en la cara.
Y tanto me cuesta no amarte, que desisto ..

